miércoles, 9 de abril de 2014

CUENTO DE PRIMAVERA

 
LA FLOR PERDIDA
 
 
HUBO UNA VEZ UNA FLOR QUE, DE REPENTE, SE DIÓ CUENTA DE QUE ESTABA PERDIDA. NO SABÍA DONDE ESTABA Y TAMPOCO SABÍA DONDE DEBÍA ESTAR.
LA POBRECITA FLOR ESTABA MUY TRISTE, PERO SE PUSO A PENSAR. Y PENSANDO, PENSANDO, PENSANDO SE DIÓ CUENTA DE QUE EN ALGUNA PARTE DEBÍA ESTAR SU LUGAR. ASÉ QUE SE SECÓ SUS LÁGRIMAS Y SE PUSO A CAMINAR POR UN CAMINO QUE HABÍA CERCA DE ALLÍ, DECIDIDA A PREGUNTARLE A QUIEN SE ENCONTRARA, POR SI ALGUIEN SABÍA CUÁL DEBÍA SER SU LUGAR, DONDE ELLA DEBÍA ESTAR.
 


MIENTRAS IBA CAMINANDO EMPEZÓ A SENTIR MUCHO CALOR, CADA VEZ TENÍA MÁS, EMPEZÓM A SUDAR Y A TENER MUCHA SED, Y HASTA LE DIERON GANAS DE TOMAR UN HELADO, PERO DE PRONTO SE ENCONTRÓ CON EL SEÑOR SOL QUE LE PREGUNTÓ:
-¿QUIÉN ERES TÚ? NUNCA TE HABÍA VISTO POR AQUÍ.
Y LA FLOR RESPONDIÓ:
-SOY UNA POBRECITA FLOR PERDIDA QUE VOY BUSCANDO MI LUGAR, EN EL QUE DEBÍA ESTAR.
A LO QUE EL SOL RESPONDIÓ:
-ESTE LUGAR EN EL QUE TE ENCUENTRAS SE LLAMA VERANO Y NO CREO QUE SEA TU LUGAR, PORQUE AQUÍ HACE DEMASIADO CALOR PARA TI, ASÍ ES QUE YO CREO QUE LO MEJOR ES QUE SIGAS TU CAMINO.
 
 
LA FLOR FUÉ MUY OBEDIENTE Y SIGUIÓ SU CAMINO, ERA VERDAD QUE ALLÍ HACÍA MUCHO CALOR. Y, UN POCO MÁS ADELANTE, EMPEZÓ A VER HOJAS CAÍDAS EN EL SUELO, Y PASÓ QUE UNA DE ESTAS HOJAS FUE A CAER JUSTO DELANTE DE ELLA. LA HOJA, AL VERLA VENIR, LA HIZO PARAR Y LE PREGUNTÓ:
-¿QUÉ HACE UNA FLOR COMO TÚ EN ESTE LUGAR?
LA FLOR VOLVIÓ A SENTIRSE MUY TRISTE Y, CAYÉNDOSE UNA LÁGRIMA, LE RESPONDIÓ A LA HOJA:
-NO SE CUAL ES MI LUGAR. YO LO ESTOY BUSCANDO, PERO NO SÉ DONDE ESTÁ.
LA HOJA SE QUEDÓ UN POCO PENSATIVA Y AL FINAL LE CONTESTÓ:
-ESTE LUGAR SE LLAMA OTOÑO Y AQUÍ NUNCA HABIDO FLORES COMO TÚ, ASÍ ES QUE DEBES SEGUIR TU CAMINO. ¡TE DESEO MUCHA SUERTE!
 
 
DE NUEVO LA FLOR SEGUÍA CAMINANDO EN BUSCA DE SU LUGAR, PERO DE REPENTE SE DIÓ CUENTA DE QUE ESTABA TIRITANDO DE FRÍO Y DE QUE, EN ALGUNAS PARTES DE AQUEL LUGAR, HASTA HABÍA NIEVE. PUDO VER UN MUÑECO QUE ALGUIEN HABÍA HECHO CON ESA NIEVE. LA FLOR SE FUÉ CORRIENDO HASTA ÉL. EL MUÑECO DE NIEVE MIRÓ A LA FLOR CON SUS OJOS, QUE ERAN DOS GRANDES BOTONES, Y LE CONTESTÓ:
-ESTÁS EN EL INVIERNO, AQUÍ SIEMPRE HACE MUCHO FRÍO, Y SI NO TE PONES UNA BUFANDA, COMO YO, TE RESFRIARÁS.
LA FLOR, DESPUÉS DE ESCUCHARLE Y DARLE LAS GRACIAS POR SU INFORMACIÓN, SIGUIÓ SU CAMINO. SE HABÍA DADO CUENTA DE QUE AQUEL TAMPOCO ERA SU LUGAR DONDE ELLA DEBÍA ESTAR, PUES NO PODRIA SOPORTAR DURANTE MUCHO TIEMPO TANTO FRÍO.
 
 
 
AHORA ESTABA MÁS TRISTE QUE NUNCA, PENSABA QUE NUNCA DEJARÍA DE ESTAR PERDIDA. HABÍA CAMINADO MUCHO Y SE SENTÍA MUY CANSADA. ESTUVO ASÍ CAMINANDO DURANTE UN BUEN RATO, HASTA QUE ACABÓ TAN AGOTADA QUE DECIDIÓ SENTARSE A DESCANSAR.
 
Y ESTANDO DESCANSANDO, EMPEZÓ A OIR EL CANTO DE LOS PÁJAROS Y UN AGRADABLE PERFUME. LEVANTÓ LA MIRADA Y VIÓ QUE EN AQUEL LUGAR HABÍA MUCHAS FLORES COMO ELLA Y QUE HABÍA PÁJAROS E INSECTOS, COMO LA ABEJA, QUE REVOLOTEABAN ENTRE TODAS ELLAS.
ENTONCES, LA FLOR SE PUSO MUY CONTENTA Y LES PREGUNTABA A LAS DEMÁS FLORES:
-¿CÓMO SE LLAMA ÉSTE LUGAR? YO ESTOY BUSCANDO EL MÍO Y ESTE ME GUSTA MUCHO.
 
Y LAS FLORES LE RESPONDIERON:
-PUES DEJA DE BUSCAR, HAS LLEGADO A LA PRIMAVERA Y ESTE ES EL LUGAR DE LAS FLORES, Y COMO TÚ ERES FLOR, ESTE ES TU LUGAR.
 
Y ASÍ ES COMO UNA FLOR QUE SE HABÍA PERDIDO SUPO QUE EN LA PRIMAVERA ES DONDE ESTÁN (CASI) TODAS LAS FLORES.
 
 
FIN
 
 



No hay comentarios:

Publicar un comentario